CARNE SINTÉTICA

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La nutrición del mañana cada vez más cerca

Según Naciones Unidas, el 31 de octubre de 2011 en el mundo habrá más de 7 000 millones de personas y en 2050 llegaremos a 9 000 millones. Alimentos como la carne podrán escasear, por ello, científicos de la Universidad de Maastricht en Holanda, trabajan en la creación de carne sintética buscando que sea lo más parecido con la verdadera.

Por ahora, el futuro de la carne es todavía una pequeña masa blanca de músculos en una placa de Preti de laboratorio. “Aún tenemos mucho por hacer. Hemos logrado grandes mejoras, pero sigue pareciendo un músculo distrófico porque no sabemos exactamente cómo reforzarlo”, admite el catedrático Mark Post que participa en la investigación.

¿CÓMO SE ELABORA?

La carne sintética se cultiva aislando las células madre de un animal vivo y estimulándolas para que se dividan y se transformen en músculo.

Los hombres están acostumbrados a comer alimentos sintéticos como el pan y el yogur.

La carne cultivada se limita en estos momentos a capas de apenas 0.1 a 0.3 milímetros y los científicos tendrán que incluir una red de vasos sanguíneos para crear carne de más sustancia.

Debido a los límites actuales de tamaño, Post predice que el primer producto hecho de carne sintética será una hamburguesa o una salchicha porque sería más fácil moler el músculo para añadirlo al alimento.

TECNOLOGÍA ORGÁNICA

La gente la llama carne in vitro o cultivada, dice el doctor Vladimir Mironov, uno de los pioneros de la carne sintética, quien señala que mucha gente rechaza la idea instintivamente porque no entienden cómo funciona.

La carne de laboratorio se adoba en un medio de cultivo que contiene oxígeno y nutrientes, como aminoácidos, azúcares y minerales.

“Es el síndrome de Monsanto”, dice, refiriéndose a la compañía estadunidense que produce semillas modificadas por vía genética.

“Cuando uno usa la palabra ‘ingeniería’, la gente piensa automáticamente que uno está trabajando con ingeniería genética, lo cual no es cierto. Se trata de tecnología orgánica”, explica.

UN LARGO PROCESO ADELANTÁNDOSE AL FUTURO

Una vez que los científicos logren crear algo que se asemeje a la carne real, el próximo paso será fabricarla en cantidades suficientes para el suministro a los consumidores.

“Uno tendrá que producir no sólo unos pocos kilogramos sino muchas toneladas. Si uno quiere lograr una producción industrial, deberá tener escalabilidad”, dice Mironov.

Pero todavía quedan muchos desafíos técnicos por vencer antes de que la carne cultivada esté lista para su producción masiva, por ejemplo, la masa de músculos de Mark Post necesita ejercicio: las fibras musculares se sujetan a un andamio a medida que crecen, sometiéndose a una tensión biofísica natural que condiciona al músculo y bombea el contenido proteico.

LOS VEGETARIANO SALDRÁN BENEFICIADOS

La carne cultivada también podría hallar un mercado en quienes se oponen al sacrificio de animales pero les gusta el sabor de la carne.

“Tanto los vegetarianos moderados como los estrictos aprobarían la carne in vitro hasta el punto en que consideren que reducirá el sufrimiento y la explotación de los animales”, dice el doctor Matthew Cole, sociólogo y cofundador de Vegatopia, una organización que promueve el vegetarianismo ético.

“Sería necesaria una gran campaña para promover la aceptación de la carne in vitro, convencer a la gente de que es segura y de que no se trata de un alimento creado al estilo de Frankenstein”, señala Cole.

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