¿CÓMO PREVENIR ALERGIAS ALIMENTARIAS EN LAS FIESTAS NAVIDEÑAS?

Con motivo de las fiestas de Navidad y de Fin de Año comienzan las comidas y cenas con familiares, compañeros de trabajo y amigos. Pero, ante el aumento de reuniones en torno a una mesa no debemos olvidarnos de mantener una serie de precauciones para disfrutar de unas celebraciones seguras.

Uno de los principales motivos de preocupación son las alergias alimentarias, y el centro español El IMF Business School, apunta que los frutos secos son uno de los alimentos que más reacción alérgica provocan, junto con los mariscos y pescados; alimentos cuyo consumo se dispara en esta época del año. ¿El problema? Sus proteínas que son muy similares a las de los ácaros y el polen, por este motivo, muchas personas alérgicas a estos componentes pueden sufrir urticaria u otro tipo de intoxicación al ingerirlos. Las personas que padecen de intolerancia alimentaria al gluten, a los frutos secos, al marisco o al huevo deben prestar especial atención en estas fechas, para que su Navidad no se convierta en una película de terror.

Aunque la mayoría son leves, la mitad de las reacciones alérgicas tratadas en urgencias suelen estar provocadas por la ingesta de algún alimento, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). La prevención es clave, ya que la mayoría de estas reacciones se producen dentro de los 30 minutos posteriores a su consumo. Conscientes de ello, especialistas del IMF Business School han elaborado una guía con cinco consejos claves para prevenirlas:

  1. Leer detenidamente los ingredientes. Las prisas o el exceso de confianza en muchos de los productos que compramos e ingerimos pueden jugarnos una mala pasada. Por eso, es aconsejable leer detenidamente la lista de ingredientes y alérgenos, sobre todo de aquellos alimentos que se consumen por primera vez.
  2. Cuidado con las trazas. Puede que en el listado de ingredientes no aparezca, pero muchos alimentos pueden contener trazas, que son restos de algunos otros alimentos, ya que un fabricante puede procesar distintos productos dentro de la misma fábrica y puede existir contaminación cruzada. Por ejemplo, algunos productos tienen la leyenda de que dicho alimento puede llegar a contener partículas de trigo, huevo, leche, etcétera.
  3. ¿Ante la duda? Mejor comer verdura. También es importante poner atención a la contaminación cruzada, sobre todo a la hora de cocinar en casa. Hay que lavar bien los alimentos, además de no mezclar los utensilios de cocina.}
  4. Mejor pecar de pesado. Si comemos fuera, debemos optar por menús adaptados, además de avisar al mesero o al chef de nuestra alergia para asegurarnos de que no nos servirán nada que no podamos tomar. Las personas con anafilaxia y que pueden tener una reacción alérgica más grave deben llevar siempre consigo una inyección intramuscular de adrenalina, ya que los establecimientos no cuentan con ella.
  5. Adiós a lo crudo. En estas fechas es mejor olvidarse de los pescados crudos, y si se opta por cenar o comer pescados frescos como lubina, salmón, atún o dorada, es fundamental que estén bien cocinados antes de consumirlos, ya que los pescados crudos pueden tener anisakis y provocar reacciones alérgicas a todo tipo de personas.

De todos modos, solo un profesional puede diagnosticar qué tipo de alergia sufrimos o si somos o no intolerantes a algún alimento. Por eso, desde la escuela, los alumnos de gastronomía deben comenzar a ser conscientes de la importancia de la especialización en dichos ámbitos, ya que facilitará su incorporación al mundo laboral e incrementará sus posibilidades de asesorar a las empresas alimentarias y contribuir a la mejora de la salud de la sociedad.

 

Con información de Revista Alimentaria

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