LA PROTECCIÓN Y SEGURIDAD DEL COMENSAL FRENTE A LOS RIESGOS EMERGENTES

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En el mes de mayo se celebró en el Parque tecnológico de Bizkaia la Jornada “Soluciones prácticas a los riesgos emergentes: la protección del consumidor como ventaja competitiva”.

Expertos de AZTI-tecnalia, Elika y la Universidad del País Vasco presentaron nuevas herramientas y tecnologías para conocer, evaluar y controlar los posibles riesgos alimentarios asociados al consumo de productos alimenticios.

Por otro lado también se puso de relieve cómo la innovación aplicada a la producción de alimentos más seguros puede suponer la apertura de nuevos nichos de mercado para la industria alimentaria, mejorando así su competitividad.

 

¿Que son los riesgos emergentes?

Según la EFSA “un riesgo emergente para la salud humana, animal o vegetal, es un riesgo resultante de:

·         Un nuevo peligro identificado, del que pueda ocurrir una exposición significativa en un momento determinado.

·         Un peligro conocido, del cual pueda ocurrir un inesperado incremento de la exposición y/o de la susceptibilidad de la población.

Dentro de los riesgos emergentes tenemos, por ejemplo, los contaminantes ambientales (metales pesados, Hidrocarburos aromáticos policíclicos), los residuos de pesticidas, residuos veterinarios, las micotoxinas o la acrilamida.

 

Alergias e intolerancias alimentarias: incidencia y control

Los alergenos presentes en los alimentos más comunes son el huevo, la leche, los pescados y mariscos, las frutas, cacahuete, frutos secos, cereales que contienen gluten, soja.

Algunas cifras a nivel mundial(OMS, worldallergy.org)

·         Aproximadamente el 2.5% de la población general padece hipersensibilidad por alimentos.

·         Un 8% de niños hasta los 3 años están afectados de eczema, aunque la prevalencia puede llegar al 30%.

·         Un 2.5% de los niños tienen reacciones de hipersensibilidad a la leche de vaca en el primer año de vida y un 80% de ellos empeoran su alergia en los cinco primeros años.

·         El 1.3 a 1.5% y el 0.5% de los niños-jóvenes son alérgicos al huevo y al cacahuete respectivamente.

·         Aproximadamente el 2% de los adultos tienen alergia alimentaria.

 

El único tratamiento probado para la alergia alimentaria es evitar el alérgeno implicado, aunque no siempre es fácil (presencia de alérgenos escondidos en alimentos o reactividad cruzada con alérgenos de origen no alimentario). Esto exige un exhaustivo conocimiento de la composición de los alimentos que supone una causa de estrés del paciente o su familia.

Aún se debe avanzar en la investigación de pruebas rápidas, automatizables, económicas y fiables de detección de alérgenos y en el tema legislativo, para un correcto etiquetado de los alimentos que contienen sustancias perjudiciales para alérgicos y para intolerantes.

 

Retos en la I+D

Durante la jornada se presentaron soluciones innovadoras para la producción de alimentos seguros. Así, se mostraron las potencialidades de las nuevas tecnologías para la obtención de alimentos seguros y lo menos procesados posibles como por ejemplo las altas presiones, la luz pulsada o los microondas. Asimismo, se presentaron algunas tecnologías para la evaluación y el control de los riesgos emergentes en los productos pesqueros (Anisakis simplex y los metales pesados).

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