LIMPIANDO SIN DOLOR

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Colaboración de Worldwide Cleaning Industry Association

De acuerdo a un reporte hecho por la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos (OSHA, por sus siglas en inglés), los proveedores de servicio a establecimientos, sufren heridas más frecuentemente que el resto de los trabajadores en otros empleos. Este reporte informa lo siguiente:

·         Los trabajadores de la limpieza pueden sufrir cortaduras, raspones y quemaduras por las máquinas o los químicos que utilizan

·         Pasan la mayor parte del tiempo de pie, en ocasiones levantando o empujando muebles o equipos pesados

·         Muchas de las tareas, como el sacudir o barrer, requieren que se doblen, se estiren o encorvarse con frecuencia, lo cual puede provocar lesiones a la espalda y esguinces o distensiones

Algunas de las más recientes estadísticas indican que 262 de cada 10 000 conserjes de tiempo completo, resultan lesionados en su trabajo cada año. Este número es más de la mitad de la tasa de lesiones en trabajadores de la industria privada, la cual es de 122 de cada 10 000 trabajadores.

Aún cuando estos números son altos, se cree que existen más accidentes que no son reportados. Un buen motivo para esto es que la industria profesional de limpieza está formada por miles de pequeñas empresas que con frecuencia no reportan los accidentes como si fueran de trabajo. Además, muchas de las heridas no son reportadas por razones de puntaje o simplemente por temor, sólo ignoran el problema.

 

Un vistazo más cercano al cuidado de los pisos

Muchas de las labores de limpieza pueden resultar en heridas; con frecuencia esto se debe al poco entrenamiento y a que el trabajador no ha sido debidamente enseñado a cómo usar una herramienta de limpieza específica o al uso correcto de una pieza del equipo. Otras veces las heridas suceden porque la herramienta o el equipo no ha sido utilizada propiamente, aún cuando el trabajador haya sido entrenado, y en la mayoría de los casos las heridas o accidentes no suceden de pronto, son una consecuencia de malos movimientos repetitivos.

Un buen ejemplo de esto es el uso de la aspiradora; el aspirar una alfombra puede no causar ningún tipo de herida, aún cuando se hace incorrectamente o la máquina que se usa es bastante pesada y difícil de maniobrar. Sin embargo, cuando estas acciones se realizan repetidamente, los problemas pueden materializarse.

Una tarea de limpieza que tiende a causar más heridas, más frecuentemente cuando se hace a diario, es el mantenimiento de los pisos. De acuerdo al Centro Robens de Salud Ergonómica en el Reino Unido, el cual ha elaborado algunos estudios sobre temas ergonómicos, los problemas clave asociados con el cuidado del piso son:

·         Los trabajadores levantan y mueven mobiliario y equipo de limpieza que con frecuencia son pesados, mal diseñados y con peso mal balanceado

·         Los trabajadores levantan, llenan y vacían cubetas de agua, con frecuencia llenándolas incorrectamente

·         Cuando trapean los pisos, los trabajadores por lo general agarran lo alto del trapeador, poniendo el hombro en una postura incómoda

·         Es necesaria más fuerza para trapear los pisos que lo que en un principio se pensó

·         Los trabajadores por lo general se agachan y se doblan cuando trapean

·         Los trabajadores ven hacia abajo durante el proceso de trapeado, lo que les provoca dolor de cabeza y cuello

 

Prevención de heridas

Una de las principales maneras de prevenir heridas es darle a conocer a sus trabajadores de que deben estar más atentos a cómo ellos utilizan sus cuerpos al aspirar, al trapear y al hacer decenas de otros trabajos de limpieza; además ellos deben aprender a “escuchar” su cuerpo; un dolor que se desarrolla en el hombro después de aspirar o trapear, por lo general se empeora en lugar de aliviarse. Si el hombro de un trabajador empieza a doler, deben revisar cómo están haciendo su trabajo y qué cambios deben hacer para evitar una distensión y el dolor. Esto nos lleva al entrenamiento. De acuerdo a algunos estimados, existen más de cinco millones de trabajadores de limpieza en los Estados Unidos; sin embargo, muchos de ellos creen haber sido mal entrenados en cómo limpiar, y de hecho dicen no haber sido entrenados para saber cómo realizar su trabajo sin ocasionarse estrés o lastimaduras.

Esto por supuesto deja las medidas de prevención de heridas a los fabricantes. Por fortuna muchas de las máquinas usadas en las labores de limpieza que hace 10 años eran mucho más pesadas, actualmente son muy ligeras, fáciles de usar y más ergonómicas, lo que significa que son diseñadas para que la use el trabajador de limpieza. Sin embargo, aún cuando el equipo está mejor diseñado, las heridas de los trabajadores de limpieza han ido en aumento. La falta de un entrenamiento adecuado, como se anotó con anterioridad, es sin duda la clave; el equipo usado puede ser otro problema.

Es por esto que algunos fabricantes han puesto menos énfasis en grandes máquinas y han empezado a introducir un surtido de pequeñas, con conexiones entre sí: “ármala como la necesites”, herramientas esenciales para distintas necesidades. El pensamiento detrás de este concepto, es que las herramientas pueden ser usadas independientemente o juntas, según se requiera. Con frecuencia se empieza con los productos básicos tales como cubetas en carritos pero que pueden irse armando de manera que pueda ayudar para hacer distintas tareas.

De acuerdo al representante del Servicio al Cliente en Limpieza, Angelo Poneris, quien está familiarizado con estos sistemas, “las unidades son ligeras y pequeñas. En lugar de trabajar, moviendo y transportando grandes máquinas, el trabajador puede necesitar sólo uno o dos componentes… Esto definitivamente puede ser más sencillo para prevenir las heridas en el cuerpo.

 

Involucrando a todos los accionistas

A últimas fechas, el reducir las heridas en la industria de la limpieza profesional, no es responsabilidad solamente de los fabricantes, ni tampoco de los trabajadores de la limpieza, cualquiera está involucrado con la limpieza, incluyendo los gerentes de edificios, supervisores y distribuidores, deben buscar las maneras de hacer del trabajo de la limpieza algo más saludable y menos estresante.

Con esto no solamente los números de lesiones disminuirán, sino que la productividad del trabajador irá en aumento, el ausentismo bajará y el costo del trabajo de limpieza también se reducirá, un gran beneficio en esta época de recortes.

 

*Fuente: Cuidado de la Salud, un nuevo servicio específico de salud, Marzo 11, 2011

Dawn Shoemaker es una investigadora y escritora para las industrias de edificios y limpiezas profesionales.

Puede ser contactada en: info@alturasolutions.com

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