LO QUE ESTÁ PASANDO EN ESPAÑA…

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…en relación a menús escolares

El Ministerio de Sanidad y Política Social y las comunidades autónomas acordaron, en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), el establecimiento de criterios comunes sobre las características nutricionales de los menús en los comedores escolares con el objetivo de “contribuir a reducir la obesidad y el sobrepeso entre los más jóvenes”, informó el departamento dirigido por Trinidad Jiménez. Entre las medidas contempladas figura la fijación de límites a los productos que pueden adquirirse en las máquinas expendedoras y en los quioscos o locales similares situados en el interior de los centros educativos.

Según el texto consensuado, el contenido de las máquinas expendedoras deberá ser coherente con las recomendaciones nutricionales para la población en edad escolar. En esta línea, y para fomentar el consumo de alimentos adecuados, se fija unos límites en el contenido en grasas, azúcares y sal, que deberán cumplir los productos que se oferten y que estén envasados, ya sea de manera individual o en cajas. Estos límites son que el valor energético máximo será de 200 kilocalorías; el 35%, como máximo, de las kilocalorías procederá de la grasa (este límite no se aplicará a los frutos secos sin grasas añadidas, ya que se trata de grasa presente en ellos de forma natural); el 10%, como máximo, de las kilocalorías procederá de las grasas saturadas (este límite tampoco se aplicará a los frutos secos sin grasas añadidas), y ausencia de ácidos grasos trans, excepto los presentes de forma natural en productos lácteos y cárnicos.

Los menús deberán suministrar aportes alimentarios en cantidad y calidad suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de los escolares, en función de la edad

Además, se indica que el 30%, como máximo, de las kilocalorías procederá de los azúcares totales (este límite no se aplicará a las frutas y hortalizas, los zumos de frutas y no se contabilizará en la leche y los productos lácteos); se establece un máximo de 0,5 gramos de sal (0,2 gramos de sodio); los productos no contendrán edulcorantes artificiales y tampoco cafeína u otras sustancias estimulantes, excepto las presentes de forma natural en el cacao.

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, precisó que estos criterios básicos acordados son sólo unas recomendaciones “y no una prohibición”. Jiménez aseguró que “no será necesario desarrollar ninguna norma” ya que los consejeros autonómicos han dado el visto bueno a estas limitaciones.

 

Menús adecuados

El documento presentado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recoge las características nutricionales de los menús por grupos de edad, su contenido energético, la frecuencia de consumo de los diferentes grupos de alimentos y el tamaño de las raciones.

De este modo, se establece que los menús deberán suministrar aportes alimentarios en cantidad y calidad suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de los escolares, en función de la edad. Se tendrá en cuenta, para ello, la frecuencia de consumo recomendada de los diferentes grupos de alimentos. A título de ejemplo, se recomienza arroz o pasta (excepto las pizzas) una vez a la semana; legumbres, hortalizas y verduras, entre una y dos veces a la semana; carnes y pescados, entre una y tres veces; ensaladas variadas, entre una y cuatro veces; y frutas frescas y de temporada, entre cuatro y cinco veces. También se incluyen recomendaciones sobre la organización de los comedores, las garantías para la alimentación de los escolares con intolerancias y alergias alimentarias.

Se fomentará la formación específica de personal para atender al alumnado con intolerancias, alergias alimentarias y/o al látex en condiciones de seguridad.

Los menús servidos en los comedores escolares serán siempre supervisados por profesionales sanitarios con formación acreditada y específica en nutrición humana y dietética, de manera que se garantice que son variados, equilibrados y adaptados a las necesidades nutricionales de cada grupo de edad.

También se recomienda que el tiempo dedicado a las comidas no sea inferior a 30 minutos para que el alumnado pueda disfrutar de ellas de forma relajada. De igual modo, se aconseja que el agua sea la única bebida que acompañe a las comidas y que, por ejemplo, se limite el uso de productos precocinados.

Para atender al alumnado con intolerancias, alergias alimentarias y/o al látex en condiciones de seguridad, se fomentará la formación específica del personal docente, o del personal específico contratado en el servicio de comedor para que puedan detectar y prevenir posibles problemas de salud ligados a la nutrición.

El objetivo, señaló Sanidad, es que también se puedan elaborar menús especiales adaptados a esas alergias. En caso de que las condiciones organizativas, o de las instalaciones de cocina, no permitieran la elaboración de estos menús especiales, o el coste adicional de dichas elaboraciones no se pudiera asumir, se facilitarán los medios de refrigeración y calentamiento adecuados, de uso exclusivo para estas comidas, para que pueda conservarse y consumirse el menú especial proporcionado por la familia.

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