MANEJO RESPONSABLE DE ACEITE DE COCINA USADO

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, recientemente declaró que la humanidad atraviesa una crisis del agua que se intensificará en las próximas décadas. “Si los patrones de consumo se mantienen, dos tercios de la población mundial vivirán con escasez de agua para el año 2025”.

En la actualidad más de 800 millones de personas no tienen acceso al agua potable. Lo más preocupante es que hay factores que reducen la disponibilidad de este recurso: un litro de residuo de aceite usado de cocina puede contaminar hasta mil litros de agua, lo que representa la cantidad que toma una persona promedio durante un año y medio; es capaz de alterar el ecosistema y atentar contra la vida de ríos y mares Además de elevar los costos de las plantas de tratamiento de agua en más de 30%, desechar el aceite usado por las coladeras obstruye las tuberías y ocasiona trastornos en los sistemas de drenaje de las ciudades y propicia la reproducción de fauna nociva.

Al impacto ecológico, se suman otros aspectos que pueden poner en riesgo la salud humana. Si no se dispone correctamente, el residuo procedente de comedores industriales puede ser reusado en el mercado informal para la elaboración de frituras y la producción de comida para animales. El aceite vegetal que ha sido sometido a temperaturas elevadas, puede generar dioxinas, elementos altamente estables que se almacenan con facilidad en las grasas animales. Por lo tanto, es posible la transferencia de dioxinas y ácidos grasos trans al ser humano a través de la carne animal. ¿Se imagina incluir en su menú pollo que fue alimentado con productos que contienen aceite vegetal usado que salió de su propio comedor?

Consulta nuestro artículo completo en la edición de julio-agosto 2017, disponible aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *