MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO DEL PESCADO CONGELADO

Antes de hablar del pescado congelado, debemos tomar en cuenta que sólo se debe comprar pescado fresco que esté refrigerado o que se muestre sobre un lecho o una capa gruesa de hielo que no está derritiéndose. Los pescados congelados se pueden echar a perder si el pescado se descongela durante el transporte y si se deja a temperaturas cálidas durante demasiado tiempo.

No debemos comprar pescados congelados si el paquete está abierto, roto o aplastado de los bordes. Idealmente elegiremos los paquetes de pescado congelados que más cerca estén de la base y del fondo del congelador del supermercado.

Y algo también que tenemos que considerar, pero que la mayoría desconoce, es que deberíamos evitar los paquetes con signos de escarcha o cristales de hielo, lo que puede significar que el pescado ha estado almacenado durante mucho tiempo o se ha descongelado y vuelto a congelar.

Almacenamiento del pescado

Debemos poner los pescados en el congelador lo más rápido posible después de comprarlos.

Si los pescados van a ser utilizados dentro de las 48 horas posteriores a la compra, podemos guardarlos en el frigorífico. De lo contrario, y en el caso de que el pescado haya sido comprado fresco (no envasado) hay que envolverlo bien y meterlo al congelador.

Al preparar mariscos frescos o descongelados, es importante evitar que las bacterias del pescado crudo se propaguen a los alimentos listos para el consumo. Ésta es la llamada contaminación cruzada que hay que evitar siguiendo unos sencillos pasos que se muestran a continuación.

Respecto a la fecha de caducidad del pescado congelado, ésta es válida si lo estamos almacenando correctamente en un congelador potente, lo cual significa al menos -18 C y/o un congelador de lo que se denomina de 4 estrellas. Un congelador de 1 estrella no es apto para congelar alimentos y uno de 2 estrellas tampoco sirve para eliminar el anisakis.

En referencia al anisakis el mejor modo de eliminarlo en el caso de que esté en un pescado fresco es someter al menos a -20 C al pescado durante más de 5 días y luego cocinarlo a temperaturas altas (más de 150 C).

Descongelar el pescado

Idealmente descongelaremos los pescados dejándolos en el frigorífico la noche anterior.

Si necesitamos un poquito más de rapidez, podemos sumergirlos en agua fría dentro de un plástico sellado.

La opción más rápida sería meterlos en el microondas con la opción de descongelación.

Manipulación y preparación del pescado

Cuando compremos mariscos cocidos sin envasar, debemos asegurarnos de que estén separados físicamente de los mariscos crudos. Deben estar en su propia vitrina o separado del producto sin procesar.

Debemos lavarnos bien las manos con jabón y agua tibia antes y después de manipular cualquier alimento crudo.

Hay que lavar las tablas de cortar, los platos, los utensilios y las encimeras con agua caliente y jabón entre la preparación de los alimentos crudos y la preparación de alimentos cocidos o listos para el consumo.

Para mayor protección, los desinfectantes de cocina se pueden utilizar en tablas de cortar después del uso. Si usamos tablas de cortar de plástico u otras, habrá que pasarlas por el lavavajillas después de su uso.

El pescado podemos cocinarlo al horno, la parrilla, cocido, la plancha o frito.

Para eliminar el anisakis hay que cocinarlo al menos a 150 °C durante no menos de 20 minutos, si bien cuanto mayor es la porción de pescado el tiempo deberá aumentar en consecuencia.

Una vez cocinado el pescado y listo para consumir, éste no debe permanecer fuera del frigorífico más de unas dos horas.

Consumir pescado es una práctica saludable. Pero tan o más importante que consumirlo es comprarlo, almacenarlo y manipularlo inteligentemente. Ten especial cuidado con la contaminación cruzada y el descongelado.

Los pescados y mariscos contienen proteínas de alta calidad y otros nutrientes esenciales (pensemos en los ácidos grasos Omega 3) y son una parte importante de una dieta saludable. De hecho, una dieta equilibrada que incluya una variedad de pescados puede contribuir a la salud del corazón y ayudar en el crecimiento y desarrollo infantil.

Sin embargo, al igual que con cualquier tipo de alimento, es importante manejar el pescado y marisco de forma segura para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos, las llamadas intoxicaciones alimentarias. Por tanto, sigue estos consejos importantes para comprar, almacenar y preparar el pescado.

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