40% DE NIÑOS Y ADOLESCENTES SERÁN OBESOS EN 10 AÑOS

La obesidad en México sigue en aumento, pues según estimaciones de la Federación Mundial de Obesidad, en la siguiente década 40% de los adultos tendrán esta condición física (11% más que ahora), pero el incremento mayor será en niños y adolescentes, que pasarán de 25 a 40%, explicó Nayeli Garibay, coordinadora de la Clínica de Obesidad Infantil del Hospital General de México.

En el marco del Día Mundial de la Obesidad, resaltó que sólo 26% de las personas tienen peso corporal adecuado y 74% viven con sobrepeso u obesidad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2020. Además, investigaciones científicas advierten que conforme aumenta la obesidad, el riesgo de desarrollar padecimientos como cáncer y muerte prematura sube entre cuatro y 10 veces.

Se trata de un grave problema de salud pública. Es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque sólo 44% de los médicos lo sabe, comentó Verónica Velázquez, investigadora en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

En conferencia, Garibay comentó que en el aumento de peso corporal influyen factores que se originan desde la gestación. Si la embarazada tiene sobrepeso u obesidad, es alta la probabilidad de que su hijo también presente esta condición en la infancia y la edad adulta, así como los padecimientos asociados, principalmente diabetes e hipertensión arterial.

Por ello, la solución va más allá de recomendar a los afectados que coman menos y se muevan más. Se requiere tratamiento integral e interdisciplinario, apuntó.

Por separado, en el foro organizado por el Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública, la investigadora Mishel Unar Munguía comentó la importancia de la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida y, si es posible, hasta completar mil días.

Esta práctica garantiza el mejor comienzo de vida, porque es la mejor fuente de nutrición y fortalecimiento del sistema de defensas. Disminuye el riesgo de enfermedad en el niño y la madre, además de que reduce la exposición temprana a alimentos y bebidas azucaradas, que son factores de riesgo para el sobrepeso y obesidad. Indicó que los productos sustitutos de leche materna también aumentan el riesgo de obesidad en la infancia y de enfermedades crónicas en la vida adulta.

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