SENSOR ÓPTICO CONTRA DETERIORO DE ALIMENTOS

Funciona a través de rayos infrarrojos y sin necesidad de abrir el envase

A través del proyecto CheckPack, llevado a cabo por la Universidad de Gales, se ha desarrollado un sensor óptico que se integra en el envasado de alimentos y detecta el deterioro de los alimentos a través de las concentraciones de compuestos volátiles, producidos por los procesos de deterioro microbiológico o químico. Con la integración de este sensor en el interior de los materiales de los envases, se medirá de forma continua el estado del alimento, desde que se envasa hasta que se comercializa, por lo que se puede leer en cualquier momento a través de un dispositivo. Esta técnica no destructiva permitirá eliminar los alimentos que no son aptos para el consumo antes de que lleguen al consumidor.

En un principio, este desarrollo se centrará en alimentos muy perecederos como la carne y el pescado envasados en atmósfera modificada. Hasta ahora, para determinar la calidad sensorial, microbiológica o química de estos alimentos era necesario abrir el envase. Con el sensor, los expertos prevén reducir y comprobar el deterioro microbiológico sin necesidad de abrir el paquete y de forma rápida y precisa. Está previsto que esta técnica se acabe aplicando a otros alimentos como frutas y verduras.

El objetivo, sea cual sea el alimento, es realizar un análisis microbiológico y sensorial de los productos envasados; identificar los compuestos volátiles que se liberan más importantes en los procesos de descomposición; y desarrollar modelos matemáticos para relacionar la señal que emite el sensor con el estado de calidad del alimento.

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