HUERTOS URBANOS: UNA TENDENCIA CRECIENTE EN MÉXICO

El cultivo de hortalizas y verduras en los patios y las azoteas es una práctica que está aumentando en las últimas semanas en las ciudades mexicanas no solo como terapia ocupacional ante el aislamiento decretado en el país para contener la expansión del COVID-19, sino como alternativa para generar alimentos.

Para saber cómo iniciar un huerto urbano y resolver otras dudas, cada vez más personas acuden a los grupos que promueven la horticultura. Erandi Díaz es parte de los proyectos “Azoteas vivientes” y “Biosfera” que desde hace más de dos décadas ofrece talleres para la producción sustentable de alimentos desde la casa.

Confiesa que desde un mes atrás aumentó el número de personas que le han pedido asesoría para iniciar sus cultivos. “Sí ha habido un incremento exponencial con respecto al miedo que genera cualquier crisis, pero también al aprovechamiento de las oportunidades. Hay gente que pregunta si se va a poner difícil la situación alimentaria y por eso creemos que es el momento para que aprovechen y puedan aprender”, señaló.

Erandi ha abierto ahora su espacio a manera de taller-escuela en el que las personas pueden ir a ayudar con la siembra, el mantenimiento y la cosecha a la vez de aprender y tener a cambio semillas para plantar y asesoría para llevarlas a buen fin.

Considera que el aislamiento es una buena oportunidad para que las personas generen sus propios alimentos de manera más sana y sustentable, además de la posibilidad de tener ingresos extra con la venta de lo que les sobre de la cosecha.

Mónica Cevallos, fundadora del grupo “Orgánicos Pacha-Mama” también ofrece herramientas y conocimiento a los nuevos agricultores urbanos. Comenzó a producir hace unos 40 años sus propios alimentos para dar de comer a sus ocho hijos. Ahora se dedica a vender sus alimentos y enseñar a otras personas lo que ha aprendido de sus padres o abuelos y de sus propias experiencias por varios países.

“No es difícil, poner una semilla en la tierra representa saber esperar, es cuestión de paciencia y de decisión, de que quiera aprender a sembrar. Siempre digo a mis alumnos que busquen un espacio donde entre el sol que les dé vida, puede ser en macetas, en la terraza, en la ventana y van a ver cómo cambia el panorama de su familia”, concluyó.

Fuente: efeagro.com

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