DESARROLLAN SENSOR DE FRESCURA PARA REDUCIR DESPERDICIO DE ALIMENTOS

Un nuevo sensor de frescura de alimentos podría ayudar a detectar el deterioro y reducir el desperdicio de alimentos para supermercados y consumidores.

Cada año se desperdicia un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano, alrededor mil 300 millones de toneladas, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Una opción más eficiente y económica

Los prototipos, desarrollados en el Imperial College de Londres, y conocidos como “sensores de gas eléctrico a base de papel”, detectan gases de descomposición como el amoníaco y la trimetilamina en la carne y los productos del mar.

Los datos de los sensores pueden ser leídos por teléfonos inteligentes, para que así los consumidores corroboren si los alimentos son seguros para comer.

Los investigadores del Departamento de Bioingeniería construyeron los sensores al imprimir electrodos de carbón en papel de celulosa. Estos materiales son biodegradables y no tóxicos, por lo que son seguros para usar en envases de alimentos.

Los sensores se combinan con las etiquetas de comunicación de campo cercano (NFC), una serie de microchips que pueden leerse en dispositivos móviles cercanos.

Durante las pruebas de laboratorio en alimentos empaquetados, el sensor detectó trazas de gases de deterioro más rápido y con mayor precisión que los sensores existentes.

También podrían eventualmente reemplazar la fecha de caducidad, un indicador menos confiable de frescura y comestibilidad. Los costos más bajos para los minoristas también pueden reducir el costo de los alimentos.

Asimismo, uno de los propósitos más importante del sensor de frescura es reducir el desperdicio de alimentos y la contaminación de plásticos resultante.

Con información de Muy Interesante

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *