NUEVO RECUBRIMIENTO EVITA LA CONTAMINACIÓN CRUZADA BACTERIANA EN FRUTAS Y HORTALIZAS

En su trayecto del campo abierto a las tiendas, restaurantes o comedores industriales las frutas y hortalizas frescas en ocasiones resultan contaminadas por microorganismos. Estos productos pueden contaminar otros productos, por lo que la contaminación se propaga y aumenta el número de alimentos que pueden provocar enfermedades.

Para evitar la contaminación cruzada entre los productos hortofrutícolas, los investigadores de la Universidad de Texas A&M han creado un recubrimiento que se puede aplicar en superficies destinadas a estar en contacto con alimentos, como cintas transportadoras, rodillos y cajones. Además de para ser germicida, los investigadores han diseñado su recubrimiento para que sea extremadamente hidrófugo. Los investigadores indican que, sin agua, las bacterias no se pueden adherir o multiplicar en las superficies, de manera que se reduce de forma drástica la contaminación de un producto a otro.

“El consumo de alimentos crudos contaminados enferma a cientos de personas cada año, y la intoxicación alimentaria no solo es una tremenda preocupación sanitaria, sino también una carga económica considerable”, dice Mustafa Akbulut, profesor asociado del Departamento de Ingeniería Química Artie McFerrin. “En nuestro estudio, demostramos que nuestro nuevo recubrimiento de doble función –repeler y matar bacterias– puede mitigar enormemente la propagación de bacterias, evitando la contaminación cruzada”.

Para superar los obstáculos que suponen las tecnologías actuales, Akbulut y su equipo procedieron a crear un recubrimiento de superficies antimicrobiano que es, además, extremadamente hidrófugo. Apuntan que las propiedades impermeables del recubrimiento pueden ayudar a conservar mucho más tiempo la acción germicida de las superficies que están en contacto con los alimentos.

A pesar de la alta eficacia del recubrimiento para evitar la propagación bacteriana, los investigadores indican que hay que seguir investigando para determinar si el recubrimiento funciona igual de bien en la mitigación de la contaminación cruzada. Si bien es más duradero que otros, señalan que su recubrimiento precisaría una re-aplicación después de cierta cantidad de uso. Así, en un próximo paso, Akbulut y su equipo están trabajando en el desarrollo de recubrimientos más permanentes y de doble funcionalidad.

“Nuestro objetivo es crear superficies inteligentes que puedan evitar que cualquier tipo de patógeno se adhiera y multiplique”, apunta Akbulut. “A este respecto, hemos desarrollado unos recubrimientos de superficies que pueden evitar que las bacterias se acumulen en las superficies, una de las principales causas de la contaminación cruzada. Ahora estamos trabajando con investigadores agrícolas para llevar nuestro invento del laboratorio a la práctica”.

Fuente: Fresh Plaza. Más información: Mustafa Akbulut, Texas A&M University. Tel.: +1 (979) 847-8766 Email: makbulut@tamu.edu www.engineering.tamu.edu

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