TRITURADORES DE COMIDA ECOLÓGICOS, UNA APUESTA SEGURA CONTRA LOS OLORES

Los trituradores de cocina son uno de esos gadgets tecnológicos pensados para hacernos la vida más fácil. Además de ser una tecnología limpia y ecológica consiguen mantener a raya los olores, se vuelve esencial en cocinas abiertas al salón.

Los trituradores de alimentos no son algo nuevo. El primer triturador de desperdicios de alimentos domésticos (también llamado compactador de basura) de la multinacional estadounidense InSinkErator, celebra este año su 80 aniversario.

Con un gran éxito de venta en los países anglosajones y escandinavos, los nuevos trituradores tienen cada vez más demanda en nuestro mercado en parte debido a nuestros nuevos usos y costumbres como el de abrir la cocina al salón que puede significar también, abrir los olores a toda la casa.

Los nuevos modelos son ecológicos, funcionales y además de controlar los olores consiguen que mantener ordenados y reciclados los residuos orgánicos.

¿Cómo funcionan los trituradores de residuos?

El sistema de residuos se coloca cómodamente debajo del fregadero y se integra con facilidad y discreción. Con el triturador instalado se pueden eliminar cualquier tipo de excedente orgánico directamente en el fregadero.

Sin proceso químico y sin cuchilla, este sistema sólo usa movimientos giratorios a alta velocidad de un anillo que muele y desmenuza estos alimentos en partes muy finas hasta que alcanzan una etapa semilíquida que permite su eliminación en aguas transparentes.

Para que funcione sólo es necesario presionar un botón y la mecánica hará el resto de forma segura y silenciosa.

De esta manera tan sencilla la bolsa húmeda de materiales orgánicos se convertirá en un recuerdo lejano, así como los malos olores que causa. Y para limpiar el triturador, simplemente se introduce medio limón y listo.

Además de práctico y funcional este tipo de aparatos domésticos reducen aproximadamente de un 20% la cantidad de residuos domésticos en los vertederos.

Tecnología, pero también sentido común, porque el desperdicio de alimentos no sólo produce contaminación, sino que empobrece un planeta donde la redistribución de los recursos ya es injusta. De hecho, la ONU revela que cada año se desechan 1.3 billones de toneladas y que es en las cocinas de la casa se concentra la mayor porción de comida que termina en el carrito de la compra directamente en la basura.

Con información de InSinkErator

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