PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS NUTRITIVOS PARA BOLSILLOS POBRES

alt

El objetivo es que los 81 millones de ciudadanos europeos al borde de la pobreza disfruten de una nutrición saludable
La Unión Europea ha puesto en marcha un proyecto para desarrollar productos alimenticios saludables, asequibles y además apetitosos capaces de prevenir problemas nutricionales comunes entre los más vulnerables a caer en la pobreza.

De esta manera y mediante el estudio sobre las formas de reducir los costes de producción y ampliar el conocimiento de este grupo concreto de consumidores se podrá estimular el desarrollo de productos alimenticios nutricionales más accesibles y atractivos para quienes más los necesitan.
En Europa existen todavía muchos alimentos muy nutritivos que siguen siendo productos de lujo y no están al alcance de todo el mundo, como, por ejemplo, las verduras ecológicas. Por ello, se acaba de poner en marcha el nuevo proyecto CHANCE, financiado por el Séptimo Programa Marco, que pretende dar solución a problemas nutricionales de aquellos consumidores en peligro de caer en la pobreza.
Una encuesta reciente de Eurostat destacó la necesidad de comprender mejor las barreras que impiden que los 81 millones de ciudadanos europeos al borde de la pobreza disfruten de una nutrición saludable. Las deficiencias en la misma están directamente relacionadas con un mayor riesgo de obesidad y otras afecciones relacionadas como la diabetes y las cardiopatías. Otra de las estadísticas realizadas por Eurostat indica que son las mujeres y los más mayores los grupos más vulnerables a caer en la pobreza. Los investigadores de CHANCE desean averiguar qué otros grupos presentan un mayor riesgo de caer en la pobreza. El equipo espera entonces llegar hasta la raíz del problema y sacar a la luz sus detalles más concretos, como por ejemplo la ingesta inadecuada de micronutrientes como hierro y vitamina B12.
El consorcio de CHANCE, compuesto por 17 socios de ocho países europeos, prevé estudiar tecnologías e ingredientes de bajo coste y, por otra parte, cómo mejorar la educación y la concienciación sobre la importancia de una alimentación saludable. El equipo estudiará subproductos ricos en fibra resultantes de la producción de zumos de frutas así como otros derivados de la transformación de alimentos.
El equipo de CHANCE estudiará también la opinión de los que viven en la pobreza sobre qué impide adoptar una alimentación sana y dialogará con los diferentes agentes activos en la cadena alimentaria. Se espera que todas estas acciones contribuyan a que los investigadores logren alimentos sanos que acaben en la cesta de la compra de los europeos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *