LAS 5 “M” PARA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN LOS COMEDORES COLECTIVOS

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En este ámbito son imprescindibles las cinco “M”, referidas al manipulador, la materia prima, el medio ambiente, los materiales y los métodos de elaboración

Comer en restaurantes, en cadenas de comida rápida o en locales más exquisitos que sirven alimentos de otros países, en hospitales, albergues, residencias o escuelas supone, en la mayoría de los casos, una comodidad para el consumidor, pero a la vez implica una elevada responsabilidad para quien elabora los platos.

ENSALADAS CON MENOS PATÓGENOS

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Conocer cómo invaden ciertas bacterias patógenas alimentos como la lechuga es primordial para elaborar un contraataque que las elimine

Los alimentos que se consumen crudos, es decir, que no se someten a ningún proceso tecnológico que los modifique, son los más propensos a causar una infección alimentaria. Los más habituales son los vegetales y, en especial, los utilizados para las ensaladas.

OZONO COMO CONSERVANTE DE ALIMENTOS

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Este gas tiene un enorme poder de conservación de los alimentos y, por tanto, alarga la vida útil de productos frescos como frutas o carne

El tratamiento con ozono no es una técnica novedosa. Su uso en diferentes campos avala una gran eficacia. Su descubrimiento data del siglo XVIII, pero no fue hasta bien entrado el siglo XX cuando se elaboró documentación científica sobre sus numerosas propiedades terapéuticas, entre ellas, su poder microbiocida, la disminución de los efectos nocivos de los radicales libres, la mejora de la sintomatología de la fibromialgia, la migraña o las hernias discales y su enorme poder antienvejecimiento, antipsoriasis, para las varices o la celulitis, entre muchos otros.